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Aborto: un reto actual para los médicos y el juramento hipocrático – Jesús Omar Ibarra

El tema del aborto es una situación controversial y de relevancia en la actualidad, amplio, complicado, basto de posturas e ideologías personales tanto en el gremio médico

El tema del aborto es una situación controversial y de relevancia en la actualidad, amplio, complicado, basto de posturas e ideologías personales tanto en el gremio médico como en los demás miembros de la sociedad. Sin duda se trata de un fenómeno a cuyo contenido habría que dedicar el tiempo y un espacio diferente para su pleno desarrollo, por ende, cabe mencionar que en el presente escrito únicamente se desarrolla el reto actual del gremio médico frente al complejo tema.

Es preciso iniciar mencionando la importancia actual de los retos del juramento hipocrático que hoy en día dificultan la correcta praxis médica. En lo entendido, la frase: “retos actuales del juramento hipocrático”, hace referencia a lo establecido en el mismo y que todo médico jura realizar en su praxis médica, no obstante hoy en día existen controversias sociales que perturban el acto médico y es importante profundizar el tema respectivo generando una interrogante acorde a qué es lo bióticamente y profesionalmente correcto. Un claro ejemplo es el tema controversial del aborto, dentro del juramento hipocrático se engloba el preservar la vida, y se describe en un apartado literalmente: “no daré abortivo”. Esto último es la base que sustentará el desarrollo del presente tema, con el objetivo de entender el inicio de la vida humana, su desarrollo y el estatus ontológico del embrión, en lo entendido de que si se comprende cuando inicia la vida humana el acto médico correspondiente sería preservarla desde su inicio establecido a su final inevitable, respondiendo entonces a la interrogante de que sería lo bióticamente y profesionalmente correcto.

Existen evidencias científicas de que el comienzo de la vida humana viene con la fertilización.

Hoy en día la biología aporta un conocimiento directo y objetivo acerca del comienzo de la vida humana. Desde la fase de cigoto (célula que resulta de la unión de las células sexuales masculina y femenina y a partir de la cual se desarrolla el embrión de un ser vivo) estamos en presencia de un cuerpo humano en los procesos temporales de la transmisión de la vida. Afirma que el mismo individuo humano es el que existe en la vida embrionaria, en la juventud o en la ancianidad. Aunque el cuerpo cambia continuamente, desde el inicio a la muerte a través de las etapas embrionarias, fetales y después del nacimiento, sin embargo mantiene su identidad corporal. Para esto último, la clave esencial está en comprender que la dimensión corporal es un elemento constitutivo de la persona humana: un ser humano no tiene su cuerpo, él es su cuerpo de principio a fin.

El ADN, que forma todos y cada uno de los pares de cromosomas del cigoto, tiene una estructura espacial y unas marcas químicas diferentes de las que tenía en el material genético de los gametos vectores de la herencia paterna y de la materna.

El cigoto es la única entidad unicelular totipotencial, capaz, por ello, de desarrollarse hasta organismo completo, siguiendo la trayectoria vital que se generó. Es, por tanto, un cuerpo en estado unicelular en tiempo cero. Es un viviente de la especie de sus progenitores con las características propias del momento inicial, tiempo cero, de su vida. Una entidad que no puede confundirse con una célula común, que viviera en un medio que le permitiera crecer y originar un conjunto de células vivas. El cigoto es un cuerpo, no una simple célula.

El individuo concreto, inseparable de su desarrollo, va adquiriendo las características físicas  que le corresponde en cada momento de la vida: actualiza la plenitud de su ser biológico en cada etapa concreta. Ninguno de esos estados de la vida posee diferente nivel de realidad ontológica. Es el mismo individuo el que existe en plenitud de vida embrionaria o fetal, joven o anciano.

Desde el punto biológico lo anterior ya es bien sabido y en el gremio médico no debe caber duda, no obstante en el ámbito moral y social existen discusiones relevantes.

La discusión y la controversia no terminarán aquí. Existen diferentes problemáticas. Aun cuando se pudiese aceptar al embrión como ser humano, hay quienes hacen este tema más interesante, por ejemplo: Warren, sin embargo, piensa que el “ser humano” se usa en (1) y (2) sentidos:

En (1), “ser humano” se usa en un sentido moral para significar una “persona”, un “miembro de pleno derecho de la comunidad moral”.

En (2), “ser humano” significa ” humano biológico”. Warren sostiene que el embrión es un organismo biológicamente humano o animal que no es controvertido. Pero no se sigue que el embrión sea una persona, y son personas que tienen derechos, como el derecho a la vida.

Es notorio que el médico de hoy se ve inmerso en importantes conflictos éticos para los cuales no siempre se le prepara. La formación tradicional, en líneas generales, se limita a la asistencia del enfermo y a la investigación y siempre dentro de un ámbito de acción bastante bien delimitado.

El papel específico de los médicos es curar las enfermedades y aliviar los sufrimientos, por ello, cualquier forma de participación de un médico en cualquier acción que pudiera causar la muerte, no es ética porque viola la función del médico.

El propósito de la medicina fue siempre el mismo: curar la enfermedad y eventualmente, prevenirla y siempre asistir al enfermo, ése es el objetivo y finalidad del acto médico.

No obstante, las diversas posturas sociales respecto al aborto generan un verdadero reto y dificultad en el actuar del médico en lo que compete a la acción el aborto. El médico se enfrenta ante un marco legal y una postura social diversa.

Si el aborto fuera legal ¿El médico debe optar por actuar aún en contra de su juramento hipocrático e ideales? ¿Qué hacer en los casos de violación? ¿Qué hacer con las muertes provocadas por el aborto clandestino? ¿Es una justificante el derecho a decidir sobre su cuerpo? ¿Qué hay con el cuerpo del ser humano que se encuentra dentro quien exige derecho a su cuerpo? ¿A qué conllevaría la legalización del aborto en México? ¿Para qué más niños en México sufriendo hambre y pobreza? ¿Es mejor abortar? ¿Es esta la solución?

Estas y más son las interrogantes y parte de la complejidad del fenómeno al que nos enfrentamos, sobre todo una vez que se tiene en cuenta que no se trata de una persona, sino de dos y que una de ellas se encuentra en el estado inicial de su vida.

El acto sexual es una responsabilidad plena de quien lo realiza, se dice responsabilidad porque la mayoría de las personas conocen los riesgos que existen, desde una enfermedad de transmisión sexual hasta un embarazo no deseado. Existe el argumento de que aun usando métodos anticonceptivos, se puede generar un embarazo y que entonces si te has cuidado ¿Por qué se te debe culpar de embarazarte? Bien, ante esta interrogante cabe mencionar que todo método anticonceptivo tiene un porcentaje de efectividad, y que incluso los métodos quirúrgicos son dependientes del profesional que los realiza. Respecto a esto, también se es conocedor de que los métodos pueden fallar, en un mínimo porcentaje, pero existe la posibilidad.

Cuando se hace referencia al derecho de decidir sobre nuestro propio cuerpo, nos olvidamos de que el problema no solo se trata de nosotros, sino de alguien más. Esto vuelve el reto aún más complicado. Aquí se centran los últimos argumentos de las personas pro-aborto, afirmando que el embrión, en determinado estado de su desarrollo es solo un grupo de células que no siente y no piensa, cuando la biología nos ha demostrado científicamente que no solo se trata de un grupo de células. ¿Sentir y pensar es lo único que conforma a un ser humano? Pues si bien es gran parte de su funcionalidad, no es lo único que le conforma. Se trata de alguien que si bien en esta etapa aún no cuenta con esa función, tiene todo el potencial para hacerlo en algún futuro.

Quizá el argumento más fuerte, sería el del aborto por violación. El marco legal podría contribuir a que si bien la solución no sea abortar, si lo sea el destino del ser humano producto de la violación y el apoyo integral a la víctima.

El tema de la pobreza y los niños desamparados son más una cuestión del desarrollo de un país, que del aborto, pero la mayoría de la gente en su desinformación, suele confundirlo a argumentarlo.

El tema legal del aborto debe ser abordado por legisladores capacitados y ampliamente conocedores del tema desde el punto de vista médico y social, y no solo impulsado por la presión de grupos con intereses particulares, y si, esto incluye al gremio médico. Se deben abarcar todos los puntos referentes al tema. El estado legal del embrión del ser humano, las muertes por abortos clandestinos, las víctimas de violación. Hasta el momento, es evidente que la postura permanecerá a favor de la ilegalidad del aborto, pero hay puntos más allá que abordar que solo su legalidad. La posición moral siempre competerá a quien está a favor o en contra.

Dado lo mencionado en el presente escrito, se menciona una posición personal acorde al juramento hipocrático y la esencia del acto médico, así como las interrogantes y los contraargumentos a determinadas posturas, encontrándose siempre abierto al diálogo, el debate y el respeto de la postura de quien lo contrario.

 

 

Referencias bibliográficas:

 

 

III, T. A. (2016). A DEFENSE AGAINST ABORTION: AN ANALYTICAL RESPONSE TO THOMSON’S ESSAY “A DEFENSE OF ABORTION”. RESEARCHGATE.

LEE, P. (2014). The Ontological Status of Embryos: A Reply to Jason Morris. Journal of Medicine and Philosophy.

Moratalla, L. (2011). INICIO DE LA VIDA DE CADA SER HUMANO ¿QUE HACE

HUMANO EL CUERPO DEL HOMBRE? Asociación Española de Bioética y Ética Médica, pp. 283-308.

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