Columnas

El fin del periodismo. El fin de la historia – Opinión de Josep Pla i Ferrer

El periodismo en Michoacán está en crisis y el futuro es oscuro, inestable, confuso. No solo por la emergencia financiera que viven los medios de comunicación

Michoacán, México, 27 junio 2019. El periodismo en Michoacán está en crisis y el futuro es oscuro, inestable, confuso. No solo por la emergencia financiera que viven los medios de comunicación, que tendrán que reconvertirse o volver al origen, para superar su endeble posición, sino por la falta de valores y principios deontológicos de los propios periodistas, que navegan entre sus propias crisis de capital, y la ausencia de liderazgo o figuras qué seguir. Con la licencia del politólogo estadounidense Francis Fukuyama se podría parafrasear: es el fin del periodismo (en Michoacán). Es el fin de la historia.

La filtración de una supuesta conversación entre los diputados del PRI, Eduardo Orihuela y Marco Polo Aguirre a las 7:47 de la mañana del miércoles 26 de junio, desde la cuenta de Facebook “Esté Enterado” de Alejandro Vivanco, muestra con gran claridad el tipo de “periodismo” que hoy se realiza en Michoacán (o al menos en Morelia): una persona o un grupo interesado, filtra al redactor, dos capturas de pantalla de un teléfono móvil que, supuestamente, pertenece al diputado Marco Polo donde se advierte un diálogo entre ambos que, en resumen, acredita falta de transparencia, y por lo tanto ilegalidad, en la aplicación del examen de conocimientos a 15 aspirantes a la titularidad de la Auditoría Superior de Michoacán.

Del contenido, se derivan comentarios como que los candidatos del PRI salieron mal calificados. Que hay dudas sobre la limpieza del proceso, porque del examen de 20 preguntas aplicadas el martes 25 de junio, los cuatro primeros tienen 20, 19 (2) y 18 aciertos (lo que supondría que es imposible, a menos que se conocieran las respuestas. “Es claro que sabían las respuestas”, dice Orihuela, aparentemente).

En el contenido también se lanzan ambos diputados, la responsabilidad de al menos dos aspirantes (Moisés Pardo Rodríguez y Miguel Ángel Aguirre Avellaneda, con 19 aciertos. También aventura Eduardo Orihuela, la necesidad de hablar con Héctor Acosta Rosales y Elías Acosta García (sin parentesco entre ellos), quienes tuvieron 20 y 18 aciertos respectivamente.

La publicación en Facebook se acompaña originalmente del siguiente texto: “ES UN VERDADERO COCHINERO LA ELECCION DEL TITULAR DE LA ASM. Vean la conversación entre priistas y también, de paso, embarran a MORENA. Debería de investigarse a fondo esta soberana MAMADA! Los diputados Lalo y Marco deberán explicar esta lamentable situación.” Más tarde, se edita la publicación para agregar esta aclaración: “A PETICIÓN DEL DIPUTADO LALO ORIHUELA, hago la siguiente aclaración: Me reuní (Alejandro Vivanco) con el diputado Orihuela y tras negar la veracidad de las capturas de pantalla, me enseñó su teléfono celular, y en efecto no existe una conversación con su compañero de bancada.”

Justo más tarde, a las 9 de la mañana, iniciaría una sesión en el pleno legislativo. Antes y después de esa hora, la publicación corrió inmediatamente en el círculo rojo político, entre asesores, comunicadores y actores políticos. Las respuestas vinieron en cascada: De muchas fuentes se generó el resultado esperado: Eduardo Orihuela se reunió con Alejandro Vivanco para desmentir el contenido de las impresiones de pantalla del móvil y exigir una aclaración. Incluso, señaló al PRD como autor intelectual del “montaje” que podría “dinamitar” el proceso de selección del auditor. Marco Polo Aguirre habló de una noticia falsa, una fake news que pretendía desacreditarlo. El diputado panista Javier Estrada Cárdenas, (abierto impulsor de la aspirante Fátima Miranda, la candidata del PAN a la ASM quien obtuvo 5 de calificación), señaló sin ningún pudor: “Parece que hubo cochupo entre el PRI y Morena; alguien de color azul los ayudó y no fui yo, por supuesto”. Eso originó una aparente ruptura de él y del diputado José Antonio Salas Valencia, presidente de la mesa directiva del congreso. De hecho, mutuamente se piden destituciones.
La diputada Aracely Saucedo Reyes, coordinadora de la fracción legislativa del PRD en el Congreso de Michoacán fue más abierta en la conferencia de prensa citada esa misma mañana: allí, desacreditó la limpieza y transparencia del examen y del proceso y pidió que se repusiera. Sin pruebas, sostuvo que también se habían filtrado las respuestas a algunos aspirantes. Incluso fue más allá al pedir la reestructuración de la Comisión Inspectora de la Auditoría Superior, responsable del procedimiento. Es importante señalar que esta áspera reacción, se correlaciona con la calificación reprobatoria de 5.5 puntos, de Silvia Estrada Esquivel, la candidata del gobernador Silvano Aureoles Conejo y la “oficial” del grupo perredista, de acuerdo a varios funcionarios y analistas políticos, de dentro y fuera del congreso local.

Hasta que se presenten evidencias de lo contrario, el procedimiento y aplicación del examen a las y los aspirantes a auditor superior de Michoacán, se hizo apegado a derecho, y cumpliendo todos los requerimientos de seguridad y transparencia.

Lo que sí queda claro, desde cualquier ámbito, es la evidente ausencia de profesionalismo periodístico para lanzar una noticia falsa y mantenerla publicada en línea, a pesar de la auto retractación del autor, de unas pocas horas después. Cuando todos hablan del contenido de la conversación e incluso de las reacciones, ¿quién cuestiona al redactor? ¿Dónde está su profesionalismo, e incluso su capacidad para aceptar un error y corregirlo? Nadie lee. Nadie contesta.

Tampoco, nadie se pregunta por qué, cómo y quién, filtró el resultado final del examen del martes, solo minutos después de realizado. Este material se publicó en el portal Michoacán 3.0, que dirigen Gustavo Aguado y Záyin Dáleth Villavicencio; ambos, además, responsables de la agencia Neurona, que brinda servicio de consultoría en comunicación y manejo de redes sociales a la diputada Miriam Tinoco Soto, presidenta del Comité de Comunicación Social del Congreso de Michoacán e integrante de la Comisión Inspectora de la Auditoría Superior de Michoacán.

Lo que parece claro es que no solo Alejandro Vivanco (cuesta trabajo nominarlo periodista e incluso reportero, conociendo su negra historia profesional), se presta al sucio manejo de los medios de comunicación y de los periodistas en el Congreso de Michoacán. La prueba es lo aquí relatado, y a nadie parece importarle en este Michoacán, y en este poder legislativo en el que también parece que nada pasa, aunque en realidad, pasa todo.

Etiquetas
Mostrar más

Artículos relacionados

Back to top button
Close
Close