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Palabras de un joven predestinado a un futuro incierto – Ed De la O

Muchas de las cosas que vivimos hoy en día los que nacimos entre el 85 y el 2000 definitivamente son cambios; pasamos de los cassettes, adelantar o atrasar

Muchas de las cosas que vivimos hoy en día los que nacimos entre el 85 y el 2000 definitivamente son cambios; pasamos de los cassettes, adelantar o atrasar con un lapicero, después limpiar los discos rayados con alcohol para el Walkman y recientemente descargar canciones en nuestro dispositivo móvil que nos cabe en la bolsa.

Este ejemplo es uno de los que más me gusta (Tomando en cuenta que para mi la música es algo imprescindible en mi día a día), puesto que los cambios son tan drásticos en nuestra vida que parece que por lo menos 2 de cada 10 tenemos múltiples facetas a lo largo de las 24 horas del día.

Es difícil poder hablar de un futuro o de una meta cuando los tiempos son tan cambiantes y la toma de decisiones se vuelve una película en Netflix (Todos pasamos horas buscando un título y volvemos a ver Sherk 3 o Friends), las crisis existenciales de los 30 ahora nos dan a los 25 o 28 o qué sé yo; lo digo por experiencia propia, el año pasado mi psicóloga me lo dijo y vaya que es bueno “No te adelantes, te hace falta vivir diferentes etapas disfrútalas”.

De lo que estoy seguro a mis 26 años es de que no podemos dejarnos guiar por ‘arrebatos’ de sentimientos, no podemos culpar a terceros por el presente fallido, ni; mucho menos poner nuestro futuro en las manos de alguien con similares aspiraciones a las de nuestro cometido.

Comentaba con una persona muy querida hace algunos años, -Después de cierta edad la palabra “hubiera”- se vuelve parte de nuestro léxico cuando platicamos con nosotros mismos…

Le hubiera echado más ganas en esta clase, hubiera continuado con los estudios, me hubiera esperado a no tener hijos, me hubiera ahorrado el dinero para otra cosa que no fuera alcohol, me hubiera dado cuenta antes…

Creo que los adultos jóvenes de esta época estamos poniéndonos estándares demasiado altos que crean un conflicto emocional tan grande que nos hace tener desesperanza en nuestro posible futuro incierto, analiza estas preguntas y dime:

¿Quieres tener hijos?

¿Haz pensado en casarte?

Estas 2 preguntas son las del millón para nosotros y es que no es para menos; tras ver en la farándula tantos divorcios de personas, en nuestro entorno e incluso algunos de nuestros padres terminan separados, nos hemos vueltos reacios a la idea de vivir como esposos.

El tener hijos hay millones de opiniones pero sin embargo, la respuesta que más me han dicho “El mundo está de la chingada, no los quiero traer a sufrir”. Somos alarmistas, y predispuestos a lo que nos pueda pasar y vivimos en una barrera que no nos queremos equivocar, queremos que todo nos salga perfecto y sino, pues comenzamos en otra cosa, “Como borrar una canción de Spotify y agregar otra nueva”.

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