Recuperemos la soberanía energética – Columna de Carlos Mendoza
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Recuperemos la soberanía energética – Columna de Carlos Mendoza

México, 24 de marzo del 2021.- La crisis del capitalismo a nivel mundial llevó desde la década de los setentas a virar algunas formas en la acumulación de capital. A ese proceso se le conoce como neoliberalismo y su profundización trajo estragos en la vida de la mayoría de las personas del mundo. Se vinieron más represiones, pérdida de derechos sociales, incremento exorbitante de la pobreza y todo esto mientras una minoría rapaz se enriquecía a costillas de los demás.

Al compás de mercantilizar todo, se impulsaron privatizaciones de todo lo que fuera propiedad estatal. En nuestro país, durante el salinato fue donde se privatizaron casi todas esas empresas nacionales. Algunas de las que se salvaron –aparentemente- fueron la industria eléctrica y el petróleo.

Sin embargo, siguiendo el ABC de las privatizaciones, se desmantelaron y abandonaron a las empresas ya señaladas, incluso se desapareció Luz y Fuerza del centro para liquidar al gremio más combativo, el Sindicato Mexicano de Electricistas. La cereza en el pastel llegó con la fraudulenta reforma energética de 2013 que permitió la intromisión de empresas extranjeras en el sector energético con ventajas para terminar de hundir a las paraestatales y tener el pretexto perfecto para privatizarlas.

Actualidad de la CFE y la reforma al sector de electricidad

En lo que concierne a la Comisión Federal de Electricidad, el resultado es que actualmente las centrales eléctricas de la CFE operan a tan sólo el 51% de su capacidad instalada (su “factor de planta promedio”), de acuerdo con un estudio reciente del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

En otro sentido, de 109 participantes en la generación de electricidad en México, según un reporte oficial de enero pasado, 102 eran compañías privadas de capital nacional y extranjero (de Estados Unidos, Canadá y Europa). Mismas que son las más beneficiadas en las famosas subastas donde la CFE está obligada a adquirir ahí parte de su energía que luego vende a los consumidores.

Al participar en subastas, las empresas privadas se presentan como las que ofrecen la energía más barata. Sin embargo, el costo real es más alto porque sus cifras están subsidiadas por la propia CFE, al encargarse del respaldo de energía cuando no hay sol ni aire, y del pago para desarrollar infraestructura de transmisión. Incluso la misma reforma energética de 2013 obligaba a que la CFE diera un precio más barato de su electricidad a las grandes empresas del país, mientras que los demás consumidores, principalmente pequeños negocios si pagan altas sumas por ese servicio, fomentando una clara competencia desigual.

Con ese panorama, el presidente de México lanzó una reforma para cambiar esa situación, misma que ya fue aprobada por mayoría. Dichas modificaciones legales buscan fortalecer a la CFE, cancelando la obligatoriedad de comprar energía en dichas subastas, además la primera opción de crear o adquirir la energía será la hidroeléctrica, le siguen la generación con combustibles fósiles y la energía geotérmica y nuclear; después están las plantas que producen energía eólica y solar, y al final las de tecnología con ciclo combinado de gas natural y vapor.

Pero también se va a revisar la legalidad y rentabilidad de los contratos de generación y compraventa del gobierno federal con productores independientes de energía, mismos que tienen una vigencia de 20 años. La Comisión Reguladora de Energía (CRE), un órgano autónomo, es la que los va a checar y puede revocar dichos permisos. Asimismo, los futuros permisos estarán sujetos a los criterios de planeación del Sistema Eléctrico Nacional emitidos por la Secretaría de Energía (Sener).

Se estima que con esas medidas se tenga un aumento de hasta 135, 558 millones de pesos en las utilidades de la CFE en los próximos años, basado en un reporte del Centro de Estudios de Finanzas Públicas (CEFP) del Congreso.

Deliberadamente no se está expropiando a las empresas extranjeras, solo se trata de poner cierto orden en el sistema eléctrico nacional. Poniendo reglas claras que nos favorezcan como mexicanos, evitando el abuso de las empresas particulares y rescatando nuestra empresa CFE.

La Cámara de Comercio de EE.UU. advirtió el mes pasado que la reforma representaba un incumplimiento del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). Sí, el tratado de libre comercio que se nos obligó a firmar de nuevo, nuevamente en condiciones desventajosas. Si somos serios, debemos tener en cuenta que ese mismo acuerdo comercial es una afrenta a nuestra soberanía. Por lo tanto, si se incumple una pequeña parte en beneficio de la defensa de nuestros recursos es necesario hacerlo.

Como era de esperarse, llovieron muchos juicios de amparo que han frenado momentáneamente la reforma ya aprobada por las cámaras de representantes populares. Jueces corruptos que siempre han estado muy vinculados a las empresas más poderosas del país y del mundo. No podemos separar al poder económico del poder político, pero si debemos luchar porque influyan lo menos posible cuando se trata del bienestar de la mayoría de la población.

El caso de PEMEX

En cuanto a los efectos de la misma reforma energética (2013) en el petróleo del país, tuvimos gasolinazos mensuales por mucho tiempo que tienen hoy en día la gasolina en un precio muy alto y volátil, se tuvieron las seis refinerías trabajando a la mitad de su capacidad, además de que según datos oficiales la importación de gasolina y diésel ha llegado hasta un 77%.

Es por ello que el gobierno federal actual busca fortalecer PEMEX, habilitando las refinerías existentes a su máxima capacidad y por medio de la construcción de una nueva refinería (cosa que no se hacía desde 1979) en Dos Bocas, Tabasco, misma que se piensa esté finalizada para el año de 2022 o 2023.

Se sabe que la refinería tendrá 17 plantas de proceso, con tecnología de punta, y sus correspondientes servicios complementarios. Durante su construcción se crearán  unos 23 mil empleos directos y unos 110 mil indirectos. Ya en operación tendrá una plantilla de 1,300 empleados, y se estiman del orden de 6 mil empleos indirectos.

La carga de la refinería será de 340 mil barriles por día de crudo maya y producirá 173 mil barriles diarios de gasolinas y 125 mil de diésel. Actualmente se mantiene el propósito de procesar del orden de 1, 500, 000 barriles de petróleo crudo por día, generado en conjunto con las seis refinerías existentes y la nueva. También se discute una ampliación a la petroquímica de Cangrejera para procesar entre 100 mil y 200 mil barriles de crudo al día. De esta manera, la meta es producir un total de 500 mil barriles por día de gasolina en el 2023.

Con esto, el objetivo es terminar con la importación de combustible, recuperar la soberanía energética, acabar con el saqueo de nuestros recursos y bajar el precio de la gasolina a uno que sea justo y así mejoren las economías de los mexicanos.

Mito de las energías limpias

Está de moda hablar de energías limpias, las mismas empresas y los voceros del viejo régimen no se cansan de mencionar que son el futuro y que la recuperación de nuestra soberanía energética es un daño climático irreparable al mundo por seguir usando “energías del pasado y sucias”.

Pero qué hay de cierto en esas aseveraciones, al parecer no mucho. Nunca hubieran reaccionado de tal manera si no afectaran sus negocios, en muchos casos de ellos fraudulentos. El cambio climático les importa un cacahuate, pues si realmente se preocuparan por ello dirigirían su crítica al capitalismo ya que su dinámica interna es la que devora al planeta.

Las mismas energías limpias son intermitentes y, dentro del desarrollo de acumulación capitalista y consumismo no frenan la contaminación ni retrasan un posible colapso ambiental en el futuro. Más aún, solo profundizan el despojo a comunidades de sus recursos y territorios. Solamente son un lavado de imagen para las empresas transnacionales.

Retomar la soberanía

Hoy, debemos apoyar a nuestro presidente y al proyecto político de la 4T en cuanto a recuperar la soberanía energética. Debemos tener derecho a explotar nuestros recursos en beneficio de la población mexicana. Es momento de tomar postura y cerrar filas, justo como lo hicieron los heroicos trabajadores de las empresas petroleras hace casi ocho décadas con el apoyo del mismo gobierno de Lázaro Cárdenas y Francisco J. Mujica; así como también el cumpleañero Benito Juárez defendió la soberanía nacional frente a la invasión francesa, con honestidad y astucia defenderemos lo que es nuestro.

 

Redes sociales: https://www.facebook.com/chaarlie.brown.5 y twitter @CarlitosMarx5

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