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¿Y sí no hay un mañana? – Ed De la O

Hoy por la mañana estuve divagando entre el argot político y los nuevos cambios en los diferentes niveles de gobierno de nuestro país; y bueno, soy un joven de 26 años

Hoy por la mañana estuve divagando entre el argot político y los nuevos cambios en los diferentes niveles de gobierno de nuestro país; y bueno, soy un joven de 26 años al que quizá no esté tan pendiente de las nuevas políticas que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quiera implementar y que la oposición (PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano) debate al respecto de las mismas.

Tal vez no soy un experto pero si puedo hablar abiertamente sobre mi punto de vista en lo que se ha vuelto una confrontación diaria entre “Chairos” y “Fifís” (Según el “Tren del Mame”) puesto que algunos apoyamos al presidente AMLO y otros somos abiertamente oposición fielmente creyentes en nuestro criterio como personas y/o ideologías políticas.

Escucho mucho sobre las especulaciones de algunos jóvenes sobre la 4T (cuarta transformación) y defiende con un ímpetu al presidente de la República, como sí este estuviera en contacto directo; por otro lado escucho al unísono en los eventos consignas a favor de diferentes políticos de oposición, y caigo a la pregunta ¿Es convicción o interés?, al fin de cuenta en el ámbito político poco se influye como sociedad o población en la decisiones del rumbo de nuestra nación, (Aunque haya consultas ciudadanas) y esto es más que cierto por diferentes circunstancias que nosotros como “Chavos” podemos ver en las redes sociales… bien lo dice Molotov “Give me Give me todo el poder para que te demos en la madre” y a cualquier cosa que le demos “poder” puede cambiar significativamente nuestra forma de pensar, actuar y decidir.

Si bien la oposición quiere el bien, el gobierno federal también; pero ¿Para quiénes quieren el bien nuestros actores políticos?, ¿para un obras con licitaciones a oscuras?, o ¿para amigos que les deben favores? quizá para el primo de un amigo que ayudó en alguna actividad proselitista y desde tiempos de campaña no se le ha podido ayudar por la demanda de compromisos que los líderes de los partidos han tenido en sus agendas.

Pero sí bien ni el hijo de Dios pudo caerle bien a los judeos, cualquier persona puede ser desacreditada por sus actos o por su simple presencia en estos tiempos; como sociedad definitivamente estamos estancados en la inconformidad del espejo; si como decía mi psicóloga “Lo que te choca, te checa” y está bien dicho puesto que nunca le podemos dar gusto a nadie.

Pero bien, como dicen en “nuestras reuniones” de millenials, “hablar de política o religión en una ‘peda’, es de muy mal gusto”, no obstante, ¿Qué le estamos dejando de legado a nuestros futuros políticos? ¿Qué ejemplo damos al no sentirnos abrumados por la ola de femenicidios? y ¿Qué hacer ante la poca empatía que tenemos con nuestros amigos/conocidos/vecinos ante las precariedades de los tiempos modernos?.

Lo que abiertamente creo es que creo que estamos influenciadamente zombies ante una sociedad burocratizada y etiquetada en distintos ámbitos de la sociedad; ‘tienes lo que no tengo pero que no me hace falta porque no me importa lo que tengas, si en cualquier momento lo vas a perder’, ¿Le entendieron? pues yo tampoco, porque así somos “Queremos ver bien al otro pero jamás mejor que nosotros”, envidias y desatinos son las cosas por las que un país como nuestro México se encuentra estancado en cuevas de incertidumbre y desesperanza.

Pero… ¿Y sino hay un mañana?

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